El fracaso es bueno para el éxito

Quiero contarte una historia: Hace 1 año, mi socio y yo decidimos comenzar un Startup. Nos sentamos en la oficina con un delicioso café, realizamos 3 llamadas y ¿que crees? Conseguimos nuestro primer trato. Después de un mes, ya éramos directores de una consultoría exitosa.

Quiero serte honesta. Esa es la historia que todo emprendedor o empresario quiere contar. Pero la realidad no fue así.

Hace un año, un lunes por la mañana. Decidimos comenzar un proyecto. Recuerdo que nos dirigimos a la oficina que teníamos instalada en la casa. No sabíamos cuál iba a ser el resultado. Pero sí que teníamos que trabajar duro para lograr nuestras metas.

Para ser honesta no sabíamos por dónde empezar. ¿Crear una consultoría, conseguir un trabajo como directores, crear un software? Cuál sería el camino correcto.

En este artículo quiero decirte que no existe el camino correcto. Haz lo que te apasiona y no tengas miedo a fallar. Si el miedo nos hubiese detenido en aquel entonces, cuando en las primeras 100 llamadas que hicimos nos dijeron que no, Cervus Consulting no existiría.

No tendríamos los contratos y proyectos que hoy en día tenemos, (Tal vez Devoradores de libros tampoco existiría) y todo hubiese quedado en un sueño…

Si no estás cometiendo errores, probablemente no estés intentando lo suficiente

***

“Es imposible vivir sin fallar en algo, a menos que vivas con tanta cautela que bien podrías no haber vivido en absoluto, en cuyo caso has fallado por defecto”.  -JK Rowling

El fracaso es bueno para el éxito

  • No te paralices.

El fracaso es parte de la vida y es esencial para nuestro crecimiento personal y nos da la oportunidad de esforzarnos para ser mejores cada día. Cuando pasamos por etapas de dolor y frustración por nuestros errores, es difícil ver cómo el fracaso puede ser beneficioso para nosotros. Pero una vez que aceptamos que está bien fallar, podemos aprender a desarrollar la capacidad de recuperación cada vez que algo no sale bien.

Harry Truman dijo: «El peor peligro que podemos enfrentar es el paralizarnos por la duda y el miedo. Este peligro es provocado por los que abandonan la fe y se burlan de la esperanza. Es provocado por los que difunden el cinismo y la desconfianza y tratan de negarnos la gran oportunidad de hacer el bien por los demás».

Antes de empezar Cervus Consulting, mi esposo trabajaba en una empresa de software como director de operaciones. Le iba muy bien, el sueldo era bueno, pero no se sentía apasionado y no le gustaba el ambiente de trabajo que la empresa estaba tomando. Llevaba más de 6 meses queriendo renunciar. Tenía mi apoyo, pero el miedo lo limitaba. Tenía miedo de actuar, estaba paralizado. Odiaba su trabajo y se sentía molesto con él mismo por no dejar ir lo seguro y perseguir lo que realmente quería.

El miedo paraliza, y está bien tenerlo, porque te ayuda a ser precavido. El error es detenerte y no actuar por miedo por que te estás privando de adquirir experiencias necesarias para afrontar situaciones similares en el futuro.

  • Edúcate y cambia la perspectiva del fracaso:

¿Qué es el fracaso? Antes de empezar a leer temas sobre desarrollo personal pensaba que el fracaso era algo malo. De niños nos han educado para tenerle miedo. “El fracasar esta mal”. Muchos hemos crecido con esa idea. Ese mismo pensamiento hace que nos detengamos y evitemos cualquier cosa desconocida o que nos saque de nuestra zona de confort.

  • Crea planeas de acción y prepárate siempre para cometer errores (son inevitables):

Cuando por fin accionamos y empezamos la Consultoría tuvimos nuestro primer fracaso. Compramos inmobiliaria para adecuar la oficina. Hicimos un trato con una persona con la que ya habíamos trabajado. El precio era muy bueno, por debajo de lo que normalmente costaba. Pero sucedió algo… La persona desapareció. Cómo hicimos el trato con él y no con la empresa perdimos una cantidad de dinero fuerte. Lo barato sale caro. Fue frustrante, pero eso no nos detuvo. Ahora tenemos más cuidado y un sistema de compras muy eficiente. No hay fallas, solo lecciones.

Thomas Edison

Los fracasos se convierten en grandes éxitos.

Tal es el caso de Thomas Edison, inventor de la bombilla. Según la historia le llevó 1000 intentos antes de desarrollar un prototipo exitoso. “¿Cómo se sintió fallar 1000 veces?”, preguntó un periodista. “No fueron mil intentos fallidos”, respondió Edison. “fue un invento de mil pasos”

A diferencia de Edison, muchas veces las personas evitan el fracaso. Están tan concentrados en no fallar que se conforman con una vida de mediocridad.

Actitudes que alimentan la parálisis de miedo.

Las personas que tienen miedo a actuar por lo general tienen estas actitudes:

  • Autocompasión: Es egoísta. Nos hace menos conscientes de las situaciones, toma control de nuestra vida y nos convierte en víctimas. “Si culpamos a las circunstancias negativas de nuestro lugar en la vida, estamos renunciando a la responsabilidad y el control
  • Excusas. Usamos excusas para desviar la culpa y asegurar que otros conozcan las circunstancias o las personas que causaron nuestro fracaso. Se usa una excusa para evitar la responsabilidad, y estas dañan nuestro crecimiento porque nos convencemos de que nada podría cambiar el resultado y, por lo tanto, no tenemos necesidad de adaptarnos para el futuro. Entonces, el fracaso se vuelve más fácil de aceptar en nosotros mismos, y nunca crecemos más allá de nuestro estado actual.

El fracaso es una herramienta para el aprendizaje.

“Solo hay una cosa que hace que un sueño sea imposible de lograr: el miedo al fracaso”. —Paulo Coelho
Cuando fallamos, podemos identificar mejor nuestros errores y aprender de ellos más rápido. Hay muchas personas exitosas que han fallado una y otra vez, pero usan esos errores como oportunidad de aprendizaje para crecer.

Una vez que hemos aceptado el fracaso, podemos usar nuestros errores como un trampolín para llegar a dónde queremos estar. Si bien los contratiempos son parte del proceso, algunas personas pasan de un fracaso a otro sin comprender por qué sus resultados nunca cambian. La clave es reconocer nuestros errores y encontrar nuevas soluciones que estén fuera de nuestra zona de confort.

El fracaso no es una opción.

¿Qué sucede cuando alguien no puede vencer el temor del fracaso y queda atrapado en el “no lo voy a hacer porque tuve una mala experiencia… mejor lo evito”?

El fracaso duele. Todos en alguna ocasión hemos sentido que fracasamos. ¿Sacaste una mala nota en la escuela?, ¿te rechazaron cuando invitaste a alguien a salir?, ¿fracasaste al tratar de emprender un negocio?

El fracaso es algo normal. Lo importante es cambiar tu perspectiva sobre él y perseverar para alcanzar lo que deseas.

“El fracaso no es una opción”, Dijo Jerry C. Bostick controlador de vuelo de la NASA en la misión para traer al Apolo 13 de regreso a la Tierra.

Para muchos el fracaso no se considera una opción, se considera una deficiencia, dice Kathryn Schulz, autora de En defensa del error: Un ensayo sobre el arte de equivocarse

“De todas las cosas en las que nos equivocamos, esta idea de error podría encabezar la lista. Estamos equivocados acerca de lo que significa estar equivocado. Lejos de ser un signo de inferioridad intelectual, la capacidad de errar es crucial para la cognición humana. La equivocación es una parte vital de cómo aprendemos y cambiamos. Gracias al error, podemos revisar la comprensión de nosotros mismos y modificar nuestras ideas sobre el mundo”

El fracaso nos ayuda a construir resiliencia.

“Ningún humano se volvió interesante al no fallar. Cuanto más falles, te recuperes y mejores, mejor serás como persona. ” -Chris Hardwick
Cada vez que fallamos en algo, nuestra confianza en sí mismo puede caer en picada. Sin embargo, cuando aprendemos a examinar los desafíos que enfrentamos, podemos ver diferentes aspectos de la falla que nos pueden ayudar a construir resiliencia.

La resiliencia nos ayuda a tener más conocimiento y autoconciencia que podríamos incorporar en nuestra vida cotidiana y negocios.

Es importante ver nuestros fracasos como una oportunidad de crecimiento, en lugar de una reflexión negativa sobre nuestra autoestima.

El fracaso es mejor que el arrepentimiento.

“¿Cuál es el punto de estar vivo si al menos no intentas hacer algo notable?” —John Green

¿Prefieres no intentar y no fallar, pero no lograr nada significativo?, ¿o prefieres ser mejor que ayer al aprender de tus errores? Incluso si fallas, al menos sabes que lo intentaste. Después de todo, el fracaso es mejor opción que no saber lo que podría haber sucedido.

Muchas personas eligen pasar por la vida jugando a lo seguro haciendo las mismas cosas día tras día, las mismas opciones seguras una y otra vez.  Al nunca intentar nada nuevo, evitan a toda costa fallar, pero también evitan o más bien pierden la oportunidad de lograr y descubrir cosas grandiosas.

Nos guste o no, el fracaso es necesario para el crecimiento personal y el éxito en la vida en general. Podemos fallar a pequeña o gran escala, una o muchas veces, realmente no importa. Lo que importa es el proceso y el aprendizaje de nuestras experiencias. Son una herramienta poderosa y los mejores maestros de vida para ayudarnos a alcanzar nuestro potencial y éxito.

“A veces, se necesita una buena caída para saber realmente dónde estás parado”.
“Si aprendes de la derrota,  realmente no has perdido”.
-Zig Ziglar

No tengas miedo al cambio

¿Has leído ¿Quién se ha llevado mi queso? Este libro te muestra la importancia de adaptarnos a los cambios. Sobre todo si el cambio se da en contra de nuestra voluntad. Esto incluye carreras, relaciones, circunstancias de vida y, a medida que pasan los años, incluso “los tiempos”.

El cambio es inevitable, nos guste o no, el cambio es nuestro mayor maestro, es nuestro examinador. A veces se siente como nuestro enemigo. Pero en retrospectiva, a menudo es uno de los mayores motivadores.

Una de las formas de aprender de tus fracasos es abrazar el cambio. Si las cosas no van bien tienes que comenzar de nuevo. A veces tienes que sentarte, mirar los cambios que deben hacerse y abrazarlos.

Cuando aceptas el cambio después de un fracaso, estás fomentando un crecimiento y desarrollo mental saludable.

Aprende de las experiencias

Lo primero que aprendemos del fracaso es una experiencia. Cuando fallamos, desarrollamos una comprensión más profunda de la situación que nos llevó a fallar y luego aprendemos a apreciar lo que sucedió. Ganamos experiencia y una visión invaluable. Lo segundo que ganamos es conocimiento. El fracaso trae consigo importantes lecciones de vida. A partir de eso, adquirimos conocimiento que se puede utilizar en el futuro para superar los obstáculos que nos llevaron a fallar.

“He fallado más de 9,000 tiros en mi carrera. He perdido casi 300 juegos. 26 veces me han confiado para tomar el tiro ganador del juego y he fallado. He fallado una y otra vez en mi vida. Y es por eso que tengo éxito “. Michael Jordan

Visualiza el resultado final

Para tener éxito, debes establecer objetivos específicos y concretos. En otras palabras, debes analizar tus opciones y pensar si valen la pena. Visualízate en la línea de meta. A veces, el fracaso resulta de no establecer metas concretas en primer lugar. Sigue tu progreso en el camino, detente a pensar y analiza cada falla y redefínelo como un paso o un obstáculo, luego ajusta tus expectativas y, si es necesario, modifica tus objetivos.

Pensamientos finales

El fracaso no es el fin del mundo. Es parte importante para el proceso de aprendizaje. Te brinda conocimiento y experiencia. Debes aprender a creer en ti mismo y tener fe en tus habilidades, sobre todo ser flexible.

Lo más importante es recordar que si fallas debes:

  • Continuar y empujar.
  • Aprender de las lecciones y reconocer la importancia de ellas.
  • Comprender los impedimentos, modificar tu comportamiento e intentar una y otra vez hasta que te des cuenta de tu potencial. En consecuencia, serás verdaderamente feliz.

Elige dar el salto. El éxito te espera del otro lado.

¿Estás dispuesto a cambiar?

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